Transparencia total: Así es como multiplicamos el valor de tu casa
1. Valoración: El suelo de tu inversión
Antes de tocar un solo ladrillo, realizamos un estudio de mercado exhaustivo de tu zona en Euskadi. No nos inventamos números.
Tasación real: Fijamos el precio por el que se vendería tu casa hoy mismo, tal cual está.
Tu garantía: Ese valor es intocable. Tú ya sabes que, pase lo que pase, ese dinero es el mínimo que vas a recibir.
El potencial: Calculamos cuánto pagaría un comprador por esa misma casa si estuviera lista para entrar a vivir mañana mismo.
2. La Reforma: Sudor, diseño y materiales de primera
Aquí es donde yo entro en juego. No subcontrato a empresas que desaparecen a mitad de obra.
Sin derramas ni sustos: Yo asumo el coste de materiales, licencias y mano de obra. Si surgen imprevistos, el riesgo es mío, no tuyo.
Acabados de oficial: Como especialista en pintura y acabados, me aseguro de que cada pared y cada detalle grite «calidad». Es lo que hace que un comprador se enamore en los primeros 10 segundos.
Eficiencia: No perdemos el tiempo. Cuanto antes terminemos, antes vendemos y antes cobramos todos.
3. La Venta: El momento de recoger los frutos
No ponemos un cartel de «Se Vende» y nos sentamos a esperar.
Marketing Agresivo: Fotografía profesional y posicionamiento en los portales más importantes para atraer al comprador con mayor poder adquisitivo.
Filtro de compradores: Solo enseñamos la casa a gente solvente Nada de curiosos que te hacen perder el tiempo.
Cierre ante Notario: El día de la firma, el beneficio extra se reparte al 50% de forma limpia y transparente. Tú sales de la notaría con mucho más dinero del que tenías antes de conocerme.